Soy humano. Soy feliz.
Cuando pierdes la cuenta de los días que llevas sin tener una idea brillantes, cuando empiezas a pensar que algo allí arriba no funciona como antes, cuando te das cuenta de que eres humano, en ese preciso instante eres feliz.
No soy un genio, no soy un figura. Soy humano. Soy feliz. Me gusta equivocarme y aprender. Porque de los errores se aprende. Y mucho. Disfruto haciendo nada y me encanta hacer de todo. Soy indeciso hasta para elegir calcetines y aun no he aprendido a conjuntar dos piezas de ropa. Pero soy humano. Soy feliz.
Pienso, miro, huelo, pienso, me pierdo, observo, toco, olfateo, me encuentro, pienso, busco, dejo de pensar, me aburro, me activo, me gusto, me odio, me miro, salgo de mi, vuelo, aterrizo, vacilo, vuelvo a mi, reflexiono… Todo eso y mucho más. Vivo, estoy vivo. Soy humano, soy feliz.
Una vez cierta ceguera me hizo creer que solo los elegidos, solo los genios y los iluminados, tenían un lugar privilegiado en este mundo. Me mentía a mi mismo. Ahora se que eso no es verdad. ¿Quién quiere ser genio y figura sin ser feliz? Es como el dinero que no te da amigos, no te da vida (punto discutible), no te da felicidad.
Me pierdo.
Y entonces escribo. Plasmo aquí lo que me pasa por la cabeza. A eso se le llama locura. O también soltura. No es ninguna genialidad. Solo es… solo es… No lo sé, solo sé que solo es.
-¿A donde quieres llegar?
-No lo sé
- ¿Cómo que no lo sabes?
- No sé, quiero llegar lo más alto que pueda, lo más lejos que sepa y lo más hondo que quiera.
- …
Siendo sincero a veces no me comprendo a mi mismo. Pero necesito hacer cosas así. Necesito decir mucho sin contar nada. Es una forma de exteriorizar algo que nunca debería haber salido de las entrañas de uno mismo. Es una forma de decir que soy feliz. Que soy humano, idiota como tal, y que me encanta ser así.
3 comments Marzo 25, 2007





